Protégete del Sol...

¿El sol ha irritado tu piel? Aplica una capa fina de miel de abeja sobre la zona afectada, esto aliviará rápidamente la inflamación y ayudará en la regeneración de la dermis. ¡Cuídate! Si vas a pasar tiempo al sol, es importante utilizar un bloqueador que proteja tu piel de los rayos UV.